En ocasiones denoto esta cuestión que a continuación expongo
a mi manera, lo cual puede ser visto de otras formas, si creéis conveniente
exponerlas por mi encantado.
Asfixia y falta de libertad interior son conceptos que se
pueden dar en las relaciones, cuando la dependencia emocional se da.
Y esta puede venir marcada desde la infancia, planteando la
siguiente cuestión.
¿La educación recibida ha trabajado la independencia?, potenciando y
apoyando nuestros valores para pensar por nosotros mismos lo que las
decisiones conllevan.
A veces la protección excesiva conlleva a la falta de
seguridad que nos hace en cierta manera infravalorarnos y por ello refugiarnos
en personas de nuestro alrededor.
Por ello existen unas deficiencias que como no sabemos
cubrir, las subsanamos con personas de nuestro entorno, confundiendo las
relaciones y supeditándolas a una dependencia que no conlleva al
enriquecimiento personal.
Individualmente hay que salir de esas situaciones, porque de
esa forma nunca podemos ser nosotros mismos y así actuar en consecuencia con lo
que conlleva el vivir en todos sus ámbitos; sentir, sufrir, satisfacciones,
etc….
Cultivar el equilibrio donde conjuguemos las situaciones de
soledad junto a las relaciones con los demás, para así aprender a ser sobre
todo, nosotros mismos en todos sus ámbitos.
Porque nadie vive por nosotros y solo así nosotros sentiremos
lo que realmente nace de nuestro interior para actuar en consecuencia y en
libertad.
Gracias por leerme y espero haberos transmitido cuestiones
que os ayuden a crecer.
4 comentarios:
Cuestión importante esta de la independencia, es estupendo que hables de esto...las personas tenemos que aprender esto para SER.Gracias.
Liberarse de ciertas dependencias, sobre todo las del ámbito emocional, suponen un esfuerzo importante, partiendo de la base de que el dependiente no se sabe o no dispone todavía de los recursos para decidir abandonar esa actitud sin sentir pánico.
Encender la luz para que la sombra alargada del miedo se esfume es la clave.
Y el interruptor de esta luz está precisamente en nuestro corazón, no en nuestro cerebro.
Si nos consideramos válidos para la vida, la luz se enciende sola, pues supone un acto de amor hacia nosotros mismos.
Personalmente superé mi dependencia emocional imaginando como la mujer que soy hoy cogía afectuosamente de la mano a la niña que fui (rememorando mi imagen de niña asustada con coletas).
Esa niña se abrazó a la mujer y hoy son una sola.
Me alegro muchisimo de haberte incluido en mi lista de buenas personas.Haberlas haylas.Lo que lamento es haber tardado tanto.Alegrar el dia a las buenas gentes es enturbiar el de las malas a las que remito como diria un famoso cientifico ingles al agujero negro SagitarioA*.Un saludo de nuevo "gran persona".Ojala cunda el ejemplo como asi te has pronunciado con tus palabras tan elocuentes.
Preciosa contestación.
D e un amigo de Armando, al mando de todo lo que se pueda mejorar en esta bella y terrible tierra que necesita esa clase de ensalzamientos por pura devoción.UN SALUDO CORDIAL
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