Dicen que el
dinero no da la felicidad, si bien es cierto que nuestra dependencia del mismo,
hace que sigamos funcionando en torno a él.
Las cuestiones
son;
¿Valoramos justamente lo que hacemos con el
dinero en sí?,
Y ¿si estas
acciones nos reportan beneficios para nuestra salud en su conjunto?
Ya que
justamente en función de donde y como consumimos así generaremos la riqueza
nuevamente, equitativamente y constructivamente o al contrario.
Por ejemplo, si
consumimos en una gran cadena, sabemos que estas especulan con intermediarios,
aprietan en precio y cantidades a los proveedores, también pueden explotar a
sus empleados, provocando malas
condiciones laborales y produciendo baja calidad de vida.
Por ello se
forma una cadena donde unos pocos viven a costa de que muchos bajen su calidad
de vida.
Sin embargo si
compramos en segmentos donde su funcionamiento es el de Cooperativa y cuando
digo Cooperativa, me refiero a esa Sociedad donde todos los socios reciben
beneficios en función de lo que aportan, porque sus estamentos así lo reflejan.
Donde todos sus
socios participan y deciden en asamblea abiertamente, para el beneficio en
conjunto de la Sociedad.
A su vez se
puede conseguir un trabajo digno con una
buena relación calidad/ precios.
Como conclusión,
aquella forma de trabajo, junto al consumo condiciona nuestra futura salud en
todos los ámbitos.

1 comentario:
Nada que objetar.Al contrario:Animar a que sigas asi.EXPLENDIDO
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