Si es posible hazme ver aquello que no
llego a vislumbrar, haciendo lo realidad.
Y
fluirá en la dirección soñada.
Un mundo a nuestro alrededor, feliz.
Donde al cruzarnos todo sea delicioso,
donde la competitividad quede en un plano invisible para que prevalezca la
cordialidad y humildad.
Que al estrechar nuestras manos, al
sentir nuestros abrazos, desprendan tal energía que nuestra percepción cambie y
posibles rencillas se disipen en un
horizonte lejano.
Cuán importante para que nuestros
corazones latan al unísono como sí de uno solo se tratara.
En recuerdo a mis abuelitos Herminia y Armando, para que allí donde se encuentren sigan disfrutando tanto como en su vida lo hicieron.
En recuerdo a mis abuelitos Herminia y Armando, para que allí donde se encuentren sigan disfrutando tanto como en su vida lo hicieron.
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