Cae la bola en el campo
tras tocar la red, arranca tan rápido como puede el jugador, en ese impase de
tiempo cuando todos se recrean en ver como impacta en la arena inevitablemente.
Vuela el jugador y con su
brazo estirado, a escasos centímetros de la arena consigue devolver golpeando el
esférico limpiamente, con el dorso de la mano, sobrepasando la red.
Todo se vuelve plástico y
digno de admirar, en unos segundos todo es posible.
Así, centrándote, puedes
disfrutar dando lo mejor.
Dinamicidad para
adaptarte a las situaciones, aportando e improvisando la solución más práctica.
Por ello ser dinámicos es
importante para acometer y sobreponernos a todo aquello que nos rodea.
Un saludo a tod@s los que me leeis.


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